Este miércoles, Ana Corina Sosa, hija de la líder opositora venezolana María Corina Machado, recibió en Oslo el Premio Nobel de la Paz en representación de su madre, quien no pudo asistir por motivos de seguridad. La intervención incluyó una emotiva referencia a los exiliados chilenos que buscaron refugio en Venezuela durante la dictadura.
Durante el discurso, Sosa destacó la esperanza de reencontrarse con su madre después de 16 meses sin poder verla, además de relatar la lucha del pueblo venezolano por recuperar su libertad.
Un mensaje de memoria y solidaridad
En una parte central de su intervención, recordó el rol histórico de Venezuela como país de acogida.
“Recibimos a judíos que huían del Holocausto, a españoles, italianos y portugueses que escapaban de dictaduras y pobreza; y a chilenos, argentinos y uruguayos que huían de regímenes militares”, señaló.
Sosa subrayó que Venezuela dio “hogar, escuela y seguridad” a quienes encontraron refugio en su territorio, destacando el espíritu solidario que marcó al país durante décadas.
Crítica al régimen venezolano
Sin mencionar directamente a Nicolás Maduro, la hija de Machado criticó la corrupción y el derrumbe institucional que, según dijo, dejó a Venezuela sumida en pobreza extrema y empujó a más de 9 millones de venezolanos a migrar.
Afirmó que el país pasó de ser “la democracia más estable de América Latina” a enfrentar una crisis profunda donde “el dinero del petróleo se convirtió en un arma para comprar lealtades”.
Machado habló antes de la ceremonia
Minutos antes del inicio, Machado conversó telefónicamente con el Instituto Nobel desde un lugar desconocido, lamentando no poder llegar a tiempo, pero afirmando que ya está “en camino”.
La presencia de la opositora en Oslo sigue siendo motivo de expectativa internacional.

